Ciudadan@s por la paz exige el fin de la impunidad de los crímenes contra el movimiento agrario en Colombia

Comunicado de Ciudadan@s por la paz por la Paz de Colombia

Históricamente los indígenas, negros y campesinado en general han sufrido el despojo violento de la tierra, y el embate de la expansión guerrillera y paramilitar. Sobre todo a manos de esta última, el campesinado perdió la tierra y, sus dirigentes, la vida. La contrarreforma agraria arrojó ocho millones de víctimas. Hoy prevalece un agresivo modelo agroindustrial y de minería depredadora que masacra la economía campesina, compromete la seguridad alimentaria del país y profundiza las inequidades.

Desde el pasado 30 de mayo se inició en Colombia un paro agrario, étnico y popular. El 12 de junio representantes del gobierno nacional y de la Cumbre Agraria llegaron a un acuerdo para levantar el paro. Esta nueva protesta se originó por los incumplimientos de los acuerdos pactados por los representantes de la Cumbre Nacional Agraria y el gobierno de Juan Manuel Santos en 2013 y 2014. En esta nueva jornada de lucha y protesta social se destacó por dos elementos especiales:

  • 1. La amplia participación de los pueblos indígenas de varias regiones del país,
  • 2. La crítica de la política minero-energética y el señalamiento de sus impactos sociales, ambientales y económicos sobre los territorios étnicos y campesinos.

Este Paro Nacional coincide con la última fase de las negociaciones de Paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc, por lo que ha sido considerado por algunos sectores de “inoportuno”, pero nosotros consideramos que de un cambio en la tenencia y uso de la tierra dependerá en gran medida el buen éxito del posconflicto. Con acceso a la tierra, entrega de baldíos a los campesinos, medidas para enfrentar la crisis de la producción agropecuaria, control de la minería, sustitución autónoma y concertada de cultivos ilícitos; amparo jurídico a territorios indígenas, a consejos comunitarios de los afros y a las zonas de reserva campesina; y respeto a los derechos políticos del campesinado, como lo postula la Minga Agraria.

Este Paro agrario, étnico y popular, en sus más de 100 sitios de concentración, en 27 departamentos y con más de cien mil participantes, debería ser garantizado y protegido por las fuerzas estatales como lo manda la Constitución, pero en cambio ha sido reprimido.

La violencia contra miembros de las organizaciones de la Cumbre Agraria, militantes de izquierda y defensores de derechos humanos se ha recrudecido durante los últimos meses. En lo que va de 2016 han asesinados casi a un centenar de activistas y la Oficina de Derechos Humanos de la ONU reportó en 2015 que 63 defensores de derechos humanos fueron asesinados y 885 fueron víctimas de persecuciones y hostigamientos.
Del mismo modo, los voceros del movimiento político Marcha Patriótica han denunciado que desde su creación en 2012 han asesinado a 117 de sus militantes.

En el paro agrario de 2013 hubo 20 muertos (el gobierno no ha dado con los responsables de estos crímenes) y en el actual paro las organizaciones de la Minga Nacional Agraria han denunciado que en solo cuatro días de marchas, protestas y bloqueos han sido asesinadas tres personas.
El colectivo Ciudadan@s por la paz de Colombia vela por el cumplimiento del compromiso de conseguir para Colombia la paz con justicia social y ambiental y rechaza todos los actos de violencia contra las personas y organizaciones que buscan ese mismo objetivo. Como ciudadanas y ciudadanos por la paz, hacemos un llamado para que no queden impunes las muertes de los activistas, apoyamos la Minga Nacional Agraria que lucha por el cumplimiento de los principales acuerdos entre las Farc y el gobierno Nacional, instamos al gobierno nacional a garantizar el cumplimiento de los acuerdos que se logren con las organizaciones sociales, agrarias y campesina. Igualmente hacemos un llamado al seguimiento y la solidaridad internacional frente a esta coyuntura en Colombia.

http://www.ciudadanosporlapazdecolombia.com/