Ésas sí son buenas noticias

El cese al fuego firmado entre el Ejército de Liberación Nacional, ELN, y el gobierno era el último paso indispensable que se necesitaba para avanzar en la conquista sólida de la Paz, primera necesidad de todos los colombianos para construir un país presentable sin ese flagelo horrible de la violencia que nos colocaba como salvajes insensibles e ineptos, para entendernos por vías civilizadas. Debemos hacer posible que germine un nuevo espacio en el cual puedan exponerse las ideas políticas, las opiniones, los puntos de vista ideológicos y filosóficos, así éstos sean antagónicos a nuestra manera de pensar. La tolerancia debe ser nuestro camino como elemento fundamental en el logro de la Paz.

La decisión elena es un hecho que aplaudimos y respaldamos incondicionalmente y saludamos cargados de emoción con el firme deseo, para que el comandante Gavino, la dirección y la base guerrillera, logren vencer con la paciencia proverbial de combatientes, las dificultades que su determinación histórica les va a presentar en el trayecto del objetivo propuesto. Todo cambio es difícil, y entre más radical es más duro y complejo en la realización de los soñares, sin embargo hay una puerta abierta en el seno de la sociedad colombiana que aguarda paciente su contribución como civiles. Nosotros, ciudadanos agrupados para impulsar y defender la vida armoniosa entre todos nuestros compatriotas, los aplaudimos nuevamente.