Fidel ha muerto

Un gigante se ha extinguido en cumplimiento de lo inexorable: todo lo que vive llega siempre a su final. En Fidel se condensa la dignidad de Latinoamérica de ser libres y soberanos. Fidel es cúspide de la fiereza que acrisola el valor que necesita el combatiente para defender el destino de su pueblo que bajo su dirección lucha para impedir caer en la subyugación de sus enemigos por tener un orden social distinto. Enfrentamiento heroico que hace derroche de ríos de valor. Once presidentes estadounidenses se desvelaron por eliminarlo por los medios que fueran sin el menor escrúpulo. En la crisis de los misiles, que puso en vilo a la humanidad entera ante el peligro de una guerra termonuclear, tuvo la entereza de fustigar a Nikita Kruchev por haber cedido al bloqueo norteamericano. Sin embargo, este coloso exhibe sin paragón los valores que humanizan a los pueblos y a los hombres: solidaridad frente a las necesidades materiales, políticas y en ocasiones militares de los pueblos pobres y débiles del mundo, que en algunas veces fue necesario privar al pueblo cubano de beneficios indispensables.

Ciudadan@s por la Paz de Colombia, en la que el gobierno de Cuba ha hecho una contribución invaluable por la Paz de nuestro país, rinde homenaje al más preclaro hijo del suelo cubano.