La irresponsabilidad de la corte constitucional

Por cuenta de la Corte Constitucional, Colombia ha entrado en una situación en extremo delicada, en tanto ese organismo le asestó una puñalada al mecanismo acordado entre dos Altas Partes para la implementación de los Acuerdos concebidos para la terminación de la guerra. La Corte se ha pronunciado en favor de la corriente guerrerista que niega las posibilidades de construir un país presentable, donde la vida adquiera el sitial que se merece, para lograr la plenitud que el ser humano se merece. De paso, los magistrados tiran por la borda los esfuerzos y los cuantiosos recursos que le han costado a la nación a lo largo de años de negociación, equivalentes a miles de horas de discusión. Todo por cuenta de unas leguleyadas rayanas en la irresponsabilidad, que desconocen la razón de ser del Derecho: aportar en la solución de conflictos, y no para crearlos, como ha sucedido con su horrorosa y despreciable sentencia.

En tanto que ciudadanos interesados en la paz de Colombia, esperamos que el presidente Santos y las FARC encuentren una vía para superar el impase que nos han sumido aquí en París los cirros oscuros de la violencia, que empañan por el momento el cielo de Colombia.