Los movimientos sociales de Nariño desfilan para exigir el cumplimiento de los acuerdos de paz

En Pasto, este Primero de Mayo, las centrales sindicales y diversos movimientos sociales desfilarán para exigir al gobierno nacional el cumplimiento y la implementación de los acuerdos de paz, única garantía de construir en Colombia una paz estable y duradera.

Como homenaje a los trabajadores colombianos que siguen luchando contra el despotismo de las clases dirigentes y las posiciones guerreristas y pro paramilitares de ciertos dirigentes nacionales, Ciudadan@s por la paz de Colombia, publica el llamado que hacen las centrales Obreras y los movimientos sociales a desfilar este Primero de Mayo.

Conmemoración Día Internacional de la Clase Obrera

San Juan de Pasto, 1 de Mayo de 20117

En 1889, la internacional socialista reivindicó la jornada de 8 horas para todos los obreros del mundo, mediante una manifestación en todos los países en honor a los mártires de Chicago. Desde ese tiempo, sin fallar nunca, los trabajadores nos movilizamos el primero de mayo en el mundo entero, exigiendo condiciones de vida digna y paz con justicia social.

En medio de un enrarecido ambiente internacional, originado por la agresiva política del gobierno de EE. UU., encabezado por Trump, con ataques en Siria y Afganistán, la persecución a los inmigrantes y desatando guerras comerciales y financieras, Colombia sufre también los coletazos de las anteriores decisiones que han lanzado al país a una crisis económica y social, cuya última demostración es la caída en el mes de marzo de la producción industrial en el 3.2% y del comercio en un 7%, el aumento de la deuda pública, el déficit fiscal y comercial, la pobreza, la imposición de una lesiva reforma tributaria, aunados a una rampante corrupción de los últimos gobiernos, como lo demuestra los casos de Odebrecht y Reficar, entre otros.

Por otra parte, el destape cada vez más agresivo y avasallador del Banco Mundial a través de su oficina llamada OCDE, pone de presente que existe una directriz para los gobiernos sumisos tendientes a imponer políticas laborales lesivas para los trabajadores, al tiempo que se les impone la aplicación de medidas tendientes a la desaparición de los sindicatos y/o se reduzca la influencia de los mismos, a través de la descentralización y la transferencia de responsabilidades a los entes territoriales.

De la obedencia del gobierno central a estas imposiciones de los poderosos dueños del capital internacional, en la sociedad colombiana ha resultado un cuadro sobrecogedor, visible en vastos sectores como el de las mujeres, que experimenta un desempleo del 12,1% y con inequidad en el valor de los salarios que logran percibir, con casos de gravísima discriminación como la que se aplica a las Madres Comunitarias, y como si fuera poco, en el amplio mundo rural la pobreza y la falta de condiciones para una vida digna se tornan más críticas, para millares de hogares colombianos que consiguen el sustento con el laboreo de la tierra, y experimentan mayores penurias dado el grave atentado contra la soberanía nacional, al permitir la importación de alimentos en cerca de 11 millones de toneladas, que pone en vilo la vigencia de la seguridad alimentaria.

En este primero de mayo queremos enviar un saludo fraterno a todas y cada una de las organizaciones sociales, campesinas, sindicales, defensoras de derechos humanos, colectivos culturales, asociaciones de mujeres, comunidades indígenas, de negritudes y LGTB del departamento de Nariño que están dispuestas a manifestar su inconformidad y se unen a la exigencia de garantías laborales para el pueblo, porque más allá de citas y reflexiones, sin duda el trabajo constituye el campo en el que el ser humano puede imprimir la huella de su paso por la vida. Este primero de mayo se constituye para los 24 millones de trabajadores colombianos en una jornada de denuncia y de exigencia pública para conquistar mejores condiciones de vida.
Reclamamos, en consecuencia, que se construyan las bases para una paz con justicia social, con verdad, reparación, memoria y garantías de no repetición, con enfoque de género, para los miles de víctimas que el conflicto armado ha cobrado en el movimiento social.
Señor presidente, es prioritario impulsar con seriedad y firmeza la implementación y ejecución de los Acuerdos firmados entre el gobierno y las FARC, porque en los territorios comienzan a verse los riesgos de la falta de acción, dado que manos oscuras siguen retrasando este proceso, que tantas víctimas dejó a lo largo de esos penosos 50 años de guerra entre colombianos. Si no se acelera es muy probable que el pan se nos queme en la puerta del horno.
Condenamos enfáticamente las intimidaciones, atentados y asesinatos de dirigentes y activistas sindicales, agrarios, sociales y defensores de derechos humanos a manos de grupos paramilitares, e instamos al alto gobierno a proferir medidas que garanticen el respeto y protección a la vida de estos conciudadanos, como salvaguarda de un proceso de paz duradero.
Del mismo modo saludamos la mesa de conversaciones que se adelanta en la ciudad de Quito entre el gobierno nacional y el ELN, que pretende la participación de la sociedad en la Construcción de la Paz, a través de iniciativas y propuestas que hagan viable las transformaciones para una Colombia en paz con justicia social..
El sueño y la espada del más Grande Hombre de nuestro continente nos dio la libertad, y forjó nuestras Repúblicas, paridas de sus manos. Sigamos construyendo la paz que merecen nuestros pueblos.
Las organizaciones de trabajadores nariñenses, fieles al legado de la solidaridad entre los trabajadores del mundo, enviamos un saludo solidario a la clase obrera y demás sectores de la hermana república de Venezuela, hoy asediados por la puesta en ejecución de un plan desestabilizador de su sistema de gobierno y de todo el conjunto de la estructura productiva, lo cual ha traído penurias y estrecheces a la gran mayoría de familias. Llamamos a que se priorice el diálogo para encontrar solución al actual estado de polarización en que se halla esa querida nación.
Por todo lo anterior, es perentorio y apremiante que en esta conmemoración del Primero de Mayo las fuerzas vivas y de bien en nuestra patria estrechemos los lazos de unidad, para exigir al gobierno de Juan Manuel Santos la inmediata reanudación de la mesa de negociación con las Centrales Obreras y sus Federaciones, para que se acuerden los puntos del Pliego Marco Estatal, que se inició el 28 de febrero, sin que a la fecha se haya conseguido avances significativos para la clase trabajadora, de la misma forma, que se dé cumplimiento a todos los pactos, compromisos y acuerdos suscritos con diversos sectores sociales involucrados a lo largo de los numerosos conflictos que se han escenificado en el territorio nacional.

VIVA EL PRIMERO DE MAYO – DÍA INTERNACIONAL DE LA CLASE OBRERA – VIVA – VIVA – VIVA

CENTRALES OBRERAS DE COLOMBIA – PRESENTE, PRESENTE, PRESENTE
POR UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA – CUMPLIMIENTO E IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS