Regocijados de alegría

editorialSPLASH4Una de las noticias más esperadas de los ciudadanos que hemos venidos trabajando en Francia para lograr la PAZ de Colombia, ha sido el hecho de las firmas realizado el pasado lunes, sobre el acuerdo de PAZ, concluido entre el Presidente de Colombia y el máximo Comandante de la guerrilla de las FARC-EP.

Por nuestro alborozo podríamos decir muchas cosas, las fundamentales ya dichas por politólogos y demás especialistas; sin embargo, hay una que no omitimos por su trascendencia y es que con la firma se dio sepultura con la solemnidad que requería, una etapa que muere, sepultada con todo el boato necesario que exige lo tanático, que quiérase o no ya es parte del pasado; y en ese mismo instante de sus entrañas otra que nace, en su reemplazo en ese espacio de dolor ha brotado la PAZ. Entonces, en la nueva realidad, Timochenko, Comandante de las FARC-EP, ha expirado; y en su lugar ha salido a la luz pública el ciudadano Rodrigo Londoño Echeverri, a quien aplaudimos efusivos y le damos la bienvenida con todos nuestros sentimientos cargados de democracia y libertad.

Los dos discursos de los firmantes fueron vistos y oídos ante la presencia de notables personalidades extranjeras y nacionales quienes le imprimieron los valores indispensables que requiere un certamen para poder pasar a la historia. Cientos de miles de personas siguieron el acto en el territorio nacional y también en el extranjero, para luego ser noticia a nivel planetario, en razón de que la PAZ, en cualquier parte del mundo es un asunto que concierne a la humanidad entera. Por ello, resulta loable y aplaudible las palabras en el discurso pronunciadas por el señor Londoño Echeverri aludiendo a los conflictos internacionales, y el perdón a las víctimas causadas durante el conflicto por las tropas hasta ese momento bajo su mando. Su intervención de gran calidad está llena de contenidos para materializar los anhelos de la nueva era que se ha abierto entre colombianos. Las palabras del Presidente, las que aplaudimos llenos de emoción por todos sus contenidos, y porque es también una voz esperanzadora para el futuro que desde ahora es ya un presente en los cambios que la sociedad colombiana requiere con urgencia. Las voces de los firmantes corrieron las cortinas de la oscuridad permitiendo que nuevas luces y vientos se extiendan por el territorio nacional.

Como ciudadanos convencidos de todas las bondades que tiene la PAZ, esperamos que el próximo domingo, ella sea engrandecida con un SI gigantesco por lo masivo.