Todos los medios de exclusión contra Colombia Humana y alternativos

Todo, absolutamente todo, se está disponiendo con premeditación a fin de avasallar, desconocer, estigmatizar, impedir el triunfo de la alternativa crítica en 2022. No solo se mata con balas, también con códigos amañados y con espacios abusivos en los medios. Únicamente puesta en este contexto se pueda apreciar la gravedad de lo que ocurre con la Colombia Humana masacrada y sin personería jurídica.

Por Luis I. Sandoval M.*

que paz no nos cueste vida

Imposible no reaccionar ante el detallado informe aparecido en El Espectador el 14 de noviembre preparado por la sección política del diario: “La oleada de violencia que padece la Colombia Humana”.

El periódico mismo resume así la situación: “Según el movimiento político Colombia Humana, que fundó Gustavo Petro para impulsar su candidatura a la Presidencia en 2018, este año ha significado una verdadera cacería en contra de sus militantes y simpatizantes. El pasado 31 de enero marcó el inicio de una serie de atentados dirigidos contra sus integrantes, lo que ha llevado a que la organización considere que se ha orquestado un ataque sistemático para aniquilarla. En lo corrido de 2020 van ocho homicidios y las amenazas ya superaron el centenar. La Misión de Observación Electoral (MOE) argumenta que detrás de estos hechos no hay tinte partidista, pero más de diez testimonios de la colectividad recogidos por este diario hacen temer lo contrario” (Ver informe completo).

Designio implacable. Si ligamos estos hechos, como es legítimo y válido hacerlo, al exterminio de excombatientes guerrilleros y a la matanza continuada de líderes y lideresas sociales podemos decir que en Colombia avanza un designio implacable para detener a sangre y fuego el ejercicio de la oposición tanto política como social. Los elementos que siguen ilustran esta tesis, solo así se entiende la gravedad de lo que está pasando con la Colombia Humana.

Impedir que la oposición llegue a ser gobierno. Por todos los medios se está buscando sacar del juego político al contrincante democrático que, en ejercicio legítimo de la oposición, puede llegar a ser gobierno. No es una exageración, ahí están los hechos con cifras, informes y crónicas incontrovertibles.

Sin garantías legales. Aparte de la falta de garantías físicas para el ejercicio de las libertades está la falta de garantías legales: a Colombia Humana, con más de 8 millones de votos a su favor, le negaron la personería jurídica por todos los medios porque por todos intentó obtenerla.

Curul en Cámara. La curul en la Cámara de la representante Ángela María Robledo, integrante de la fórmula presidencial de Gustavo Petro en 2018, ganada por ser la segunda votación en segunda vuelta, fue sometida a un proceso de múltiples impugnaciones y por poco se pierde. Las diligentes acciones que desplegó la propia representante con sus abogados impidieron otro sinsentido contra la oposición.

Clientelismo. También en El Espectador, noviembre 13, se consignaron las observaciones del exmagistrado del CNE (Consejo Nacional Electoral), Armando Novoa García, quien denunció el inmenso poder de nombrar y contratar que el proyecto de Código Electoral otorga al Registrador Nacional. El clientelismo asoma claramente las orejas en el nuevo código electoral. Más en la línea de Odebrecht y la Neñepolítica.

Código electoral a las volandas. Pero lo más grave, como se colige de las certeras observaciones de Novoa, es que la discusión de las reglas de juego para el ejercicio de la soberanía popular, la fuente de todo poder, se está despachando a las volandas, todo un Código con centenares de artículos, sin permitir que maduren ideas, acuerdos y consensos sobre materia tan delicada. Aparte de ello el Congreso renuncia a su potestad de legislar entregándole facultades extraordinarias al presidente de la República para Reformar la Registraduría. Más lejos llegará la parcialización.

Estigmatización. El bloque de poder en el gobierno por boca de su máximo jefe el Exsenador Álvaro Uribe Vélez -sub judice- comienza a montar una nueva campaña de estigmatización con el mismo enfoque y el mismo lenguaje del derrotado presidente Trump en Estados Unidos. “El viejo socialismo era más franco, los nuevos son solapados. En el viejo socialismo se hablaba de socialización y medios de producción (sic); ahora lo que hacen es desacreditar empresarios. Chávez lo hizo en Venezuela”. Así se expresó Uribe en entrevista que publicó El Tiempo el 11 de noviembre. Y no son estos los señalamientos más estrafalarios desde el uribismo.

“Orden ideológico”. A esa directriz obedece el administrador empresarial Luigi Echeverry, nuevo José Obdulio, alfil principalísimo del mencionado Exsenador y Expresidente, quien al tiempo que desempeña importantes posiciones en empresas claves (Cámara de Comercio de Bogotá, Ecopetrol…), funge como guardián celoso del “orden ideológico” y manda circulares con precisas instrucciones o cartas a los periódicos, como lo hizo con El País de España, para que no entrevisten a voces autorizadas de la oposición política colombiana como lo es el Senador Iván Cepeda Vargas.

Descenso en sondeos. Estas cosas están pasando mientras el gobierno del Centro Democrático y aliados desciende en todos los sondeos de opinión,enfrenta olas sucesivas de inconformidad social, todos los días tiene que someterse a un escándalo por desafueros de la fuerza pública y fracasa en su torpe intento de intervenir en la campaña política norteamericana a favor del presidente candidato republicano Donald Trump. Nunca se había visto algo así.

Refugio en catástrofes. En medio del descalabro, el régimen uribista se refugia en las catástrofes naturales. La pandemia del Covid-19 le permitió al gobierno montar un formidable aparato de propaganda con una hora diaria de TV: Previsión y Acción que anima el propio presidente Iván Duque con dotes notables de jefe de una Oficina de Desastres. Realmente Colombia es hoy un gran escenario de desastres en todos los sentidos.

Concentración de poder. Otro recurso de que se vale el establecimiento es copar con avaricia, sin pudor, todos los cargos de dirección en los órganos de control, todas las magistraturas y embajadas (el Exfiscal que tramposió a la JEP, Néstor Humberto Martínez, en la Embajada de España), y procurar poner a su servicio los órganos de prensa, incluso revistas que hasta hace un tiempo habían mostrado cierta independencia como Semana.

Referendo para retroceder. El tema del referendo en que insiste el Expresidente Uribe, no el gobierno hasta ahora es también una iniciativa en contravía de la apertura democrática que consagró el Acuerdo de Paz en el punto dos porque pretende modificar lo acordado en relación con la participación política de los exjefes guerrilleros antes de que hayan cumplido las penas que les imponga la JEP.

La ponderación desdeñada. Se aparta Uribe del criterio básico de ponderación entre los valores de la justicia y los de la paz que orienta la justicia transicional y restaurativa a nivel internacional. Las guerrillas, no derrotadas militarmente, firman la paz y dejan las armas para salir a hacer política, no para ir enseguida a la cárcel.

Otros pasos hacia atrás. Igualmente, el gobierno se niega a dar cumplimiento a lo pactado sobre circunscripciones de paz y sobre medidas para el desmonte del paramilitarismo. No funciona regularmente, como debiera, la Comisión de Garantías a fin de asegurar condiciones favorables al ejercicio sin riesgo de las libertades políticas. Esta traumatizante postura del uribismo tiene origen en la negación del carácter político del conflicto armado colombiano.

Exclusión generalizada. Todos los medios de exclusión al alcance de la derecha uribista en el gobierno están siendo empleados o aprovechados para detener a Colombia Humana y demás fuerzas alternativas. Ocurre en el plano político y en el social: por eso el presidente no recibe a la Minga que viene en chivas desde el suroccidente del país a Bogotá, ni dialoga con el Comité de Paro que desarrolla una agenda sostenida de movilización. Día tras día crece la exclusión social y política.

Todo, absolutamente todo, se está disponiendo con premeditación a fin de avasallar, desconocer, estigmatizar, impedir el triunfo de la alternativa crítica en 2022. No solo se mata con balas, también con códigos amañados y con espacios abusivos en los medios. Únicamente puesta en este contexto se pueda apreciar la gravedad de lo que ocurre con la Colombia Humana masacrada y sin personería jurídica.

¿Está el país avanzando en garantías para todas las opciones políticas sin discriminación? Total, es la evidencia de que hoy en Colombia los dados están cargados torticeramente en favor del viejo orden y contra las posibilidades de cambio y transformación. Sin duda estamos viviendo una verdadera coyuntura trágica como se observó en nota de hace algunas semanas en El Espectador (21 de sept.).

Edición 709 – Semana del 21 al 27 de noviembre de 2020

*Investigador social, columnista, integrante de Redepaz y de la Asociación de Estudios y Acción Política Democracia Hoy – DEMHOY. luis.sandoval.1843@gmail.com